viernes, 8 de marzo de 2013

Ultimatum A

Ese enojo irreverente
que entra a mi mente por el corazón,
se clava en mis venas de miel
e inyecta un veneno dulce
que se congela en medio del océano
y se rompe para desgarrarme,
se troza para no olvidar
ni un sólo pedazo de mi corazón,
ni de mi existencia,
y al darme cuenta de lo que
verdaderamente hay dentro de ti,
el cristal me hiere y sufro conmoción,
siento las cortaduras internas,
siento correr la sangre,
siento esa ira latente,
siento tu cuello cerca,
tu aliento en mi boca,
siento tu pesada indiferencia,
como si no te conociera,
siento tu mano cálida en mí.

Observo tus venas bajo esa piel blanca,
veo tus ojos y siento enojo,
por que sólo fui tu piano,
usado cuando fue requerido,
amado cuando fue dulcificado,
dentro de tu música
encontraba melodía,
aquello que era el mejor de los diamantes,
aquel reloj perdido,
aquel futuro sincero de mi
lo soltaste sin replica,
sin sentimiento,
sin escuchar mi canto,
y siento como muere,
por que los dejaste morir cuando luché,
y te importó un comino
cuanto te amé.


No hay comentarios:

Publicar un comentario